Perfecta con sus imperfecciones

Escrito por en Más relatos. Lo leerás en 2 minutos.

Ilustración: Beatriz Arribas

Perfecta con tus imperfecciones

Se miraba al espejo y le invadía la tristeza, la angustia, la ansiedad. Había días que esa sensación era tan fuerte que se echaba a llorar sola en su cuarto y hacíamos como si nadie la oyera. Otros días simplemente bajaba la cabeza e intentaba olvidarse sin éxito. Y de vez en cuando, solo de vez en cuando, dejaba la sensación de lado y se sentaba con nosotros en el salón a ver películas y comer palomitas, como una más.

Creía que no nos dábamos cuenta de su obsesión y yo, al mudarme a esta casa, no tenía la suficiente confianza como para decirle lo que pensaba. Tampoco quería meterme en lo que nadie me llamaba, pero fue pasando el tiempo y fui conociendo a Alba.

Era dulce, simpática, inteligente, algo despistada, tolerante con el desorden pero no con la limpieza. Odiaba recoger las cartas del buzón y abrir la puerta al pizzero en pijama. Le gustaba la música bien alta, tocar el ukelele, ir de compras y hacer planes cada sábado. De mediana estatura y cara sensual, cuando te miraba intensamente era imposible no quedarse K.O.

No me digas ni cómo ni porqué, pero acabé queriéndola. No como se quiere a una compañera de piso, ni como se quiere a una amiga, más bien como se quiere a una mujer, con deseo, con ganas, con la vida.

Perfecta con tus imperfecciones

Y sigo viviendo con ella y no me atrevo a decir nada. Y sigue mirándose al espejo y no se ve como yo la veo. Y no lo entiendo.

Le diría que es increíble, que es la más guapa. Que tiene que ponerse gafas porque no ve bien. Porque su talla no importa, pero sí su forma de ser. Porque su mirada sí pesa, no sus kilos. Porque su sonrisa es XXL y no su jersey. Porque quiero pasarme la vida a su lado besando cada centímetro de su piel.

Porque la quiero así y no de otra forma.

Porque su cabeza le miente cuando se mira en el espejo, pero no quienes la queremos, quienes la vemos como es, perfecta con sus imperfecciones.

Perfecta con tus imperfecciones